Las sanciones de Estados Unidos a México por acuerdo aéreo marcan un nuevo punto crítico en la ya compleja relación comercial entre ambas naciones.
Este sábado 19 de julio, el Departamento de Transporte estadounidense, encabezado por Sean P. Duffy, anunció una serie de medidas contra el gobierno mexicano por presuntas violaciones al Acuerdo de Transporte Aéreo firmado en 2015.
Desde Washington, acusan a México de aplicar políticas anticompetitivas que han perjudicado directamente a aerolíneas norteamericanas, provocando pérdidas millonarias y afectando el equilibrio del mercado binacional. Las acciones se enmarcan dentro de la estrategia de “América Primero”, promovida por el presidente Donald Trump.

¿Qué originó las sanciones de Estados Unidos a México ?
Según el comunicado del Departamento de Transporte (DOT), la raíz del conflicto se remonta a 2022, cuando México revocó de forma unilateral franjas horarias de aterrizaje y despegue (conocidas como slots) en el Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México (AICM). Poco después, las autoridades mexicanas obligaron a las aerolíneas de carga estadounidenses a reubicar sus operaciones fuera del AICM, con el argumento de descongestionar el aeropuerto capitalino.
El gobierno de Claudia Sheinbaum justificó la decisión como parte de un plan para aliviar el tráfico aéreo mediante la construcción de nuevas instalaciones.
No obstante, tres años después, dicha infraestructura sigue sin concretarse. Desde el punto de vista del gobierno estadounidense, esto no solo representa una falta de cumplimiento del acuerdo bilateral, sino también una distorsión del mercado que afecta gravemente a sus empresas.
Críticas del gobierno de Trump a la gestión de Sheinbaum
El titular del DOT, Sean P. Duffy, fue enfático al declarar que México “ha roto sus compromisos, ha distorsionado el mercado y ha perjudicado a nuestras empresas”.
Añadió que las sanciones de Estados Unidos a México por acuerdo aéreo buscan poner un alto a lo que consideran una estrategia abusiva por parte del país latinoamericano.
Duffy sostuvo que el retiro de slots y la obligación de trasladar operaciones de carga ha generado “millones en costos adicionales” para las aerolíneas norteamericanas. Además, calificó como injustificadas las decisiones del gobierno mexicano, afirmando que “eso termina hoy” y que las medidas servirán como advertencia para otros países que pretendan “aprovecharse de Estados Unidos”.
¿En qué consisten las sanciones?
Las sanciones impuestas por Estados Unidos comprenden tres medidas principales:
- Presentación de itinerarios obligatoria: Todas las aerolíneas mexicanas deberán entregar sus planes de vuelo al Departamento de Transporte antes de operar cualquier ruta hacia o dentro del territorio estadounidense.
- Aprobación previa para vuelos chárter: Las operaciones con aeronaves de gran tamaño, tanto de carga como de pasajeros, requerirán una aprobación especial del DOT antes de ser autorizadas.
- Revocación de la inmunidad antimonopolio: El acuerdo de cooperación entre Delta Airlines y Aeroméxico perdería su estatus de inmunidad antimonopolio. Esto significa que ya no podrán coordinar precios ni rutas como lo hacían hasta ahora.
Estas medidas no solo representan un golpe directo a la industria aérea mexicana, sino que también podrían tener implicaciones profundas en el intercambio comercial entre ambos países.
Delta y Aeroméxico: una alianza en riesgo
Uno de los efectos más visibles de las sanciones de Estados Unidos a México por acuerdo aéreo sería la modificación del acuerdo de colaboración entre Delta y Aeroméxico, una de las alianzas más sólidas del mercado internacional.
Si se concreta la revocación de la inmunidad antimonopolio, ambas aerolíneas solo podrán operar mediante acuerdos limitados, como códigos compartidos y programas de viajero frecuente, perdiendo la posibilidad de coordinar rutas, precios y estrategias de negocio.
En primera instancia, tras las sanciones de Estados Unidos a México se podría traducir en un aumento de tarifas, menor eficiencia operativa y una reducción en la conectividad directa entre ciudades de ambos países, afectando tanto a viajeros como a empresas.
Impacto en el mercado aéreo México-Estados Unidos
El corredor aéreo entre México y Estados Unidos es uno de los más activos del mundo, con millones de pasajeros y toneladas de carga movilizadas cada año.
La imposición de sanciones de Estados Unidos a México puede impactar gravemente el flujo de bienes, servicios y personas.
Además, analistas internacionales han advertido que estas medidas podrían iniciar una guerra comercial aérea si México responde con restricciones similares o busca alianzas con potencias rivales.
Por ahora, el gobierno mexicano no ha emitido una respuesta oficial, aunque se espera que en las próximas horas se pronuncie la Secretaría de Infraestructura, Comunicaciones y Transportes (SICT) o la Cancillería.
Un contexto de tensiones crecientes
Las sanciones de Estados Unidos a México por acuerdo aéreo no ocurren en un vacío. Forman parte de una serie de desacuerdos comerciales que se han intensificado desde el regreso de Donald Trump al poder en enero de 2025.
Ya en los últimos meses se han visto fricciones por temas energéticos, producción agrícola, normas laborales del T-MEC y controles fronterizos. El endurecimiento de políticas en Washington apunta a reforzar la autosuficiencia económica y proteger industrias estratégicas.
México, por su parte, enfrenta presiones internas por la ralentización económica, el alza de la inflación y la dificultad para mantener sus compromisos internacionales, lo que complica su margen de maniobra frente a su principal socio comercial.
¿Qué sigue para la relación bilateral?
El futuro del acuerdo aéreo dependerá en gran medida de las negociaciones diplomáticas que puedan surgir en los próximos días. Expertos en derecho internacional señalan que México podría recurrir a mecanismos de resolución de disputas establecidos en tratados anteriores, como el propio Acuerdo de Transporte Aéreo de 2015 o el T-MEC.
Sin embargo, el tono adoptado por el gobierno de Trump —con un lenguaje agresivo y medidas inmediatas— sugiere que la vía del diálogo no será fácil. Si México no toma medidas correctivas de manera rápida, Estados Unidos podría incluso suspender más rutas o imponer aranceles a los servicios aéreos.
Sanciones de Estados Unidos a México: ¿Y ahora?
Las sanciones de Estados Unidos a México por acuerdo aéreo abren un nuevo capítulo en la relación bilateral y ponen en evidencia los desafíos que enfrentan ambos países en materia de cooperación económica. Más allá del conflicto puntual en el sector aeronáutico, este episodio refleja una postura más dura de la administración Trump hacia sus aliados estratégicos.
Por ahora, las aerolíneas, exportadores e inversionistas observan con cautela los efectos inmediatos de esta decisión, mientras esperan que ambos gobiernos encuentren un camino para desescalar el conflicto.
El tiempo apremia y el costo del desacuerdo podría ser elevado, no solo para México, sino también para el dinamismo del comercio continental.