Una red de tráfico de armas para el cártel en México fue desmantelada por autoridades de Estados Unidos, revelando una conspiración internacional que tenía como objetivo dotar al Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) de un arsenal de guerra.
El caso de la red de tráfico de armas para el cártel en México ha causado un fuerte impacto por la magnitud del armamento involucrado y la participación de ciudadanos de varios países.
Según informó el Departamento de Justicia estadounidense, el Distrito Este de Virginia presentó cargos contra cuatro individuos que habrían colaborado con el CJNG para suministrarle armas de alto poder. La red de tráfico de armas para el cártel en México incluía a Peter Dimitrov Mirchev, ciudadano búlgaro; Elisha Odhiambo Asumo, de nacionalidad keniana; Michael Katungi Mpeirwe, ugandés; y Subiro Osmund Mwapinga, originario de Tanzania.
El grupo operó desde al menos septiembre de 2022 con el objetivo de vender al CJNG ametralladoras, rifles de francotirador, equipo de visión nocturna, minas antipersonal, armas antiaéreas y lanzacohetes. Todo esto como parte de una sofisticada red de tráfico de armas para el cártel en México, específicamente para fortalecer las capacidades bélicas de uno de los grupos criminales más violentos del continente.

Armas militares destinadas al CJNG: Red de tráfico de armas para el cártel en México
De acuerdo con la investigación, los acusados tenían conocimiento de que el armamento sería utilizado por el Cártel Jalisco Nueva Generación para proteger sus operaciones de narcotráfico y facilitar el envío de cargamentos masivos de cocaína hacia Estados Unidos. La red de tráfico de armas para el cártel en México incluía además la falsificación o adquisición fraudulenta de certificados internacionales de exportación, conocidos como Certificados de Usuario Final, con los que intentaban dar una apariencia legal a los envíos.
Mirchev, considerado el cabecilla de esta operación, contactó con representantes del CJNG y se comprometió a suministrar el arsenal. Posteriormente, reclutó a Asumo, quien gestionó permisos de exportación en África. A su vez, Asumo involucró a Mpeirwe y Mwapinga para obtener documentos en Tanzania que permitieran comprar y trasladar los fusiles de asalto AK-47.
Como parte de un envío de prueba, la red de tráfico de armas para el cártel en México logró enviar desde Bulgaria 50 fusiles AK-47 completamente automáticos con sus respectivos cargadores y municiones. Este cargamento fue interceptado por autoridades estadounidenses, que ya seguían de cerca las actividades del grupo.
Un arsenal de 58 millones de dólares
Según los documentos judiciales, Mirchev elaboró una lista de armas solicitadas por el CJNG con un valor estimado de 58 millones de dólares. El arsenal incluía no solo fusiles y lanzacohetes, sino también sistemas antiaéreos ZU-23, misiles tierra-aire y drones militares.
La red de tráfico de armas para el cártel en México planeaba expandir sus operaciones, utilizando permisos de exportación falsificados para ocultar el verdadero destino del armamento. Esta sofisticada estructura criminal operaba desde Europa y África, pero tenía como objetivo final reforzar el poder militar del CJNG en territorio mexicano.
Capturas internacionales y un prófugo
La operación internacional coordinada por Estados Unidos dio como resultado la detención de tres de los cuatro implicados. Peter Dimitrov Mirchev fue capturado en Madrid, España, el 8 de abril, y se encuentra en proceso de extradición hacia Estados Unidos. Ese mismo día, Elisha Odhiambo Asumo fue arrestado en Marruecos, mientras que Subiro Osmund Mwapinga fue detenido en Acra, Ghana.
El único miembro de la red de tráfico de armas para el cártel en México que permanece prófugo es Michael Katungi Mpeirwe, por quien ya se ha emitido una alerta internacional.
Riesgo de cadena perpetua
Los cuatro traficantes de armas enfrentan cargos graves en la justicia estadounidense. En caso de ser declarados culpables, podrían recibir sentencias de cadena perpetua debido a la gravedad de los delitos y al impacto potencial en la seguridad regional.
Esta red de tráfico de armas para el cártel en México pone de relieve la dimensión global del crimen organizado y el alcance de los cárteles mexicanos. La colaboración entre múltiples países fue clave para frenar una operación que pretendía escalar el conflicto armado interno en México mediante el suministro de armamento militar.
Las autoridades estadounidenses han reiterado su compromiso de desmantelar cualquier red de tráfico de armas para el cártel en México, y han instado a reforzar los mecanismos internacionales de control de armas para impedir que estas estructuras sigan operando con impunidad.