La escasez de gasolina en México volvió a encender las alarmas la semana pasada, cuando más de un centenar de gasolineras en diversos estados del país suspendieron operaciones debido a retrasos en el suministro.

Los reportes de desabasto se concentraron principalmente en Chiapas, Nuevo León, Ciudad de México y Estado de México, provocando largas filas, incertidumbre entre automovilistas y quejas en redes sociales.

En ciudades fronterizas como Tapachula y Cacahoatán, estaciones de servicio se quedaron sin combustible por completo, mientras que otras apenas lograron operar unas horas. La situación generó preocupación sobre la vulnerabilidad del sistema de distribución de hidrocarburos en México, donde Petróleos Mexicanos (Pemex) es el principal responsable del abasto.

¿Qué causa la escasez de gasolina en México?

Usuarios en redes sociales denunciaron que la falta de combustible también afectó varias zonas de la Ciudad de México, lo que aumentó la presión sobre Pemex para dar una explicación. La empresa estatal respondió que el problema se originó en trabajos de mantenimiento de transporte y en una reducción temporal en la disponibilidad de autotanques, situación que retrasó la distribución.

Aunque el suministro fue restablecido en cuestión de días, especialistas advierten que el episodio refleja un problema estructural más profundo: la fragilidad del sistema energético y la fuerte dependencia de México de factores externos para garantizar el abasto.

Los tres problemas principales que enfrenta Pemex

El analista energético Atzayaelh Torres, en su columna “¿Qué tan lejos estamos de un desabasto de gasolina?”, advierte que detrás de la reciente escasez de gasolina en México existen al menos tres grandes problemas que afectan todos los días a Pemex y que ponen en riesgo la seguridad energética del país.

  1. Infraestructura de almacenamiento insuficiente
    México carece de infraestructura para garantizar un abasto estable en caso de crisis. Según Torres, los inventarios actuales apenas alcanzan para dos o tres días de consumo, mientras que en países desarrollados los niveles de reserva superan los 90 días. En el Valle de México, la situación es todavía más crítica, ya que un corte prolongado podría derivar en un colapso en cuestión de horas. El especialista recordó que la reforma energética del expresidente Enrique Peña Nieto incluía un plan para elevar los inventarios de combustibles, pero ese proyecto quedó en pausa tras la llegada del actual modelo de “soberanía energética”, que limitó la participación privada en el sector.
  2. Dependencia de las importaciones de gasolina
    Otro de los problemas estructurales es que México importa alrededor del 70% de la gasolina que consume diariamente, siendo Estados Unidos el principal proveedor. Para Torres, esta dependencia coloca al país en una posición vulnerable frente a las decisiones políticas y comerciales de su vecino del norte. Recordó que el gobierno de Donald Trump ha usado históricamente el comercio exterior como herramienta de presión, lo que vuelve al sector energético mexicano altamente sensible ante cambios regulatorios o conflictos diplomáticos.
  3. Debilidad en la última milla de la logística
    El tercer desafío es el transporte y distribución final de los combustibles. Aunque Pemex cuenta con una flota de autotanques y apoyo de pipas de la Secretaría de la Defensa Nacional (Sedena), una parte importante de la distribución recae en transportistas privados. Según Torres, estos proveedores suelen enfrentarse a retrasos en pagos por parte de Pemex, lo que en ocasiones detona conflictos laborales que impactan directamente en el suministro, como ocurrió en esta mini crisis de escasez de gasolina en México.

Respuesta del Gobierno de Claudia Sheinbaum

Ante los reportes de escasez de gasolina en México en, al menos cuatro estados, la presidenta de México, Claudia Sheinbaum, aseguró que la situación ya estaba resuelta y que el problema se limitó a “cuestión de unos días”.

“Hubo un problema con la contratación de las pipas que distribuyen el combustible, ya se resolvió”, explicó durante su conferencia matutina del pasado 18 de agosto.

En el caso de Chiapas, Sheinbaum aclaró que el retraso se debió a una falla en una bomba de distribución de gasolina premium, la cual también fue corregida. La mandataria pidió calma a los automovilistas y garantizó que el suministro de combustible en todo el país está asegurado.

Escasez de gasolina en México: un tema recurrente

Aunque el último episodio fue breve, la escasez de gasolina en México no es un problema nuevo. En el pasado, bloqueos a ductos por parte del crimen organizado, huelgas de transportistas o fallas en la red logística han puesto en evidencia la fragilidad del sistema.

La discusión sobre cómo fortalecer la infraestructura, diversificar proveedores y mejorar la seguridad en la distribución sigue abierta.

Expertos señalan que para rebatir la escasez de gasolina en México se necesita invertir en almacenamiento estratégico, plantas de refinación modernas y acuerdos comerciales estables para reducir su dependencia de Estados Unidos y garantizar que no vuelva a repetirse una crisis de este tipo.

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