La constancia de situación fiscal es un documento indispensable para los contribuyentes en México, especialmente cuando se trata de emitir o recibir facturas correctamente.

Aunque el Servicio de Administración Tributaria (SAT) ha reiterado que este documento no es obligatorio para la facturación, en la práctica muchos comercios y empresas lo solicitan como medida preventiva para evitar errores en los datos fiscales.

Según Domingo Ruíz López, presidente de la Comisión Fiscal de Coparmex Nacional, esta constancia se ha convertido en una herramienta común para asegurar que la información fiscal del cliente coincida con los registros oficiales del SAT.

“El requisito real es que los datos del contribuyente, como su RFC, régimen fiscal y código postal estén correctos en el CFDI, tal y como aparecen en el SAT”, explicó.

¿Qué contiene la constancia de situación fiscal?

Este documento incluye información relevante como:

  • Nombre completo del contribuyente
  • Registro Federal de Contribuyentes (RFC)
  • Régimen fiscal en el que se encuentra inscrito
  • Código postal de su domicilio fiscal
  • Fecha de alta ante el SAT
  • Estatus del contribuyente

En muchos casos, las empresas solicitan esta constancia para tener certeza de que la factura será válida y no será rechazada por el SAT debido a inconsistencias en los datos.

Diferencia entre la constancia completa y la cédula de datos fiscales

Ruíz López también aclaró que existe una diferencia entre la constancia de situación fiscal completa y la llamada cédula de datos fiscales, que es una versión simplificada del documento. Esta cédula puede descargarse fácilmente desde la aplicación móvil del SAT y contiene únicamente los datos esenciales como:

  • RFC
  • Nombre del contribuyente
  • Régimen fiscal
  • Código postal
  • Código QR

Esta versión es suficiente para la mayoría de los procesos de facturación, ya que contiene la información clave que los emisores necesitan verificar.

¿Por qué existe confusión con este documento?

Uno de los principales problemas, según Domingo Ruíz, es la falta de claridad entre lo que exige la autoridad y lo que aplican los contribuyentes en la práctica. Algunas empresas incluso llegan a solicitar la constancia fiscal más reciente o actualizada mes con mes, lo cual no es necesario.

El SAT ha sido claro: mientras los datos fiscales estén correctos, no es indispensable presentar la constancia cada vez que se requiere una factura. Sin embargo, el uso extendido de la constancia responde a una lógica de prevención, especialmente en entornos empresariales donde un error puede significar rechazos o sanciones.

SAT mantiene abierto el Programa de Regularización Fiscal 2025

Además del tema de la constancia, el SAT mantiene activo el Programa de Regularización Fiscal 2025, el cual está dirigido a personas físicas y morales con ingresos de hasta 35 millones de pesos anuales. Esta iniciativa permite a los contribuyentes ponerse al día con el fisco y acceder a diversos beneficios, como:

  • Reducción del 100% en multas, recargos y gastos de ejecución
  • Posibilidad de pagar los adeudos en hasta seis parcialidades
  • Suspensión de procedimientos administrativos de ejecución

Este estímulo fiscal aplica para contribuciones propias, retenidas, trasladadas, de comercio exterior y cuotas compensatorias correspondientes al ejercicio fiscal 2023 o anteriores, siempre que se cumplan los siguientes requisitos:

  • No haber recibido condonaciones previas en programas anteriores
  • No tener sentencias condenatorias por delitos fiscales
  • No aparecer en los listados del artículo 69-B del Código Fiscal

¿Cómo acceder al programa de regularización?

Los contribuyentes interesados pueden solicitar su adhesión al programa a través de distintos canales:

  • Portal del SAT mediante un caso de aclaración
  • Cita presencial en oficinas del SAT
  • Oficina Virtual
  • MarcaSAT (55 627 22 728, opción 9 y luego opción 3)
  • Chat uno a uno
  • OrientaSAT

Es importante destacar que el SAT exige el pago puntual de cada parcialidad, y si el contribuyente decide impugnar el crédito fiscal, se pierde automáticamente el beneficio.

En el caso de adeudos no determinados, es posible aplicar el estímulo del 100% sobre recargos y multas directamente desde el formulario correspondiente, lo que simplifica el proceso de corrección fiscal.


Conclusión

En resumen, la constancia de situación fiscal no es un requisito obligatorio según el SAT, pero se ha convertido en una herramienta práctica y cada vez más solicitada por comercios y empresas para garantizar que los datos fiscales del cliente sean correctos. Su obtención es sencilla a través del portal o la app del SAT, y su uso previene errores comunes en la emisión de facturas.

Además, quienes tengan adeudos pueden aprovechar el Programa de Regularización Fiscal 2025, un mecanismo que facilita ponerse al día con el SAT sin penalizaciones graves. En ambos casos, la clave es mantenerse informado, verificar los datos fiscales y cumplir con las obligaciones de manera puntual para evitar problemas mayores con la autoridad tributaria.

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