La reunión Zelensky y Trump en la Casa Blanca marcó un nuevo capítulo en los esfuerzos diplomáticos para encontrar una salida a la guerra en Ucrania.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, recibió este lunes en Washington al presidente ucraniano Volodymyr Zelensky, acompañado de líderes europeos, en un encuentro que, a diferencia de la tensa cita de febrero, estuvo cargado de gestos cordiales y mensajes conciliadores.
Trump confirmó que, tras el encuentro, planea llamar al presidente ruso Vladimir Putin para discutir posibles escenarios de paz, incluyendo la opción de una cumbre trilateral entre los tres mandatarios.

Un ambiente más cordial en la Casa Blanca
La reunión Zelensky y Trump, en el Despacho Oval, tuvo un tono muy distinto al del encuentro previo entre ambos líderes. En febrero, Zelensky y Trump protagonizaron momentos de fricción, pero esta vez el ambiente fue mucho más distendido.
Zelensky llegó con un gesto simbólico: una carta de su esposa dirigida a Trump, en la que agradecía el apoyo estadounidense. Además, elogió el mensaje de la primera dama de EE.UU., Melania Trump, a Putin, en el que destacaba la necesidad de proteger a la niñez en medio del conflicto.
Durante la reunión Zelensky y Trump, el mandatario ucraniano pronunció la palabra “gracias” en cuatro ocasiones en apenas diez segundos, buscando dejar atrás las tensiones de meses anteriores.
También cambió su atuendo: dejó de lado el uniforme militar que había usado en su última visita y vistió un traje formal, algo que fue interpretado como un gesto para complacer a Trump, quien había mostrado su disgusto por la indumentaria anterior.
Garantías de seguridad y el papel de Rusia
Uno de los temas centrales de la reunión Zelensky y Trump fue la posibilidad de que Ucrania reciba garantías de seguridad más sólidas que las ofrecidas en el pasado. Según el enviado estadounidense Steve Witkoff, durante la cumbre previa con Trump, Putin habría aceptado concesiones, incluyendo un posible intercambio de territorios, como parte de un eventual acuerdo de paz.
Sin embargo, el presidente ucraniano recalcó que esas garantías deben ser más firmes que los compromisos anteriores, que fracasaron en evitar la guerra. Hasta el momento, Moscú no ha confirmado oficialmente esos posibles acuerdos.
Trump, por su parte, optó por un cambio de estrategia: ya no busca un alto el fuego inmediato, sino un acuerdo de paz más amplio, lo que lo llevó incluso a retractarse de su amenaza de imponer nuevas sanciones contra Rusia.
El rol de los aliados europeos
La presencia de líderes europeos en la reunión fue clave para dar un mensaje de unidad. En esta ocasión, figuras como el vicepresidente estadounidense J.D. Vance, el secretario de Estado Marco Rubio y el enviado especial Steve Witkoff se mantuvieron en silencio, a diferencia de febrero, cuando Vance acusó públicamente a Zelensky de ser “desagradecido”.
El nuevo clima diplomático reflejó un esfuerzo por mantener las conversaciones en un marco constructivo, evitando declaraciones que pudieran descarrilar el diálogo.
Trump propone una reunión trilateral
Uno de los anuncios más importantes tras la reunión fue la intención de Trump de hablar directamente con Putin para proponerle una cumbre trilateral entre Estados Unidos, Rusia y Ucrania.
“Puede que tengamos o no una trilateral. Si no la tenemos, la lucha continúa, pero si la tenemos, hay una buena oportunidad de que tal vez termine”, declaró Trump.
Esta propuesta fue bien recibida por Zelensky, quien reafirmó que Ucrania está dispuesta a explorar una “vía diplomática” para poner fin al conflicto. Sin embargo, evitó pronunciarse sobre la posibilidad de redefinir el mapa territorial de Ucrania, un tema especialmente sensible para su país.
Ucrania pide apoyo frente a los ataques rusos
Durante la rueda de prensa posterior a la reunión Zelensky y Trump, el presidente ucraniano recordó que Ucrania sigue enfrentando ataques rusos todos los días, mencionando en particular el reciente bombardeo en Járkiv, que dejó múltiples víctimas civiles.
“Necesitamos detener esta guerra, detener a Rusia. Y necesitamos el apoyo de nuestros socios estadounidenses y europeos”, dijo el presidente ucraniano, quien insistió en que las gestiones de Trump podrían abrir una puerta a la paz.
¿Un camino hacia la paz o una estrategia política?
La reunión Zelensky y Trump deja varias preguntas abiertas. Para algunos analistas, el cambio de tono del mandatario estadounidense responde no solo a un interés en resolver el conflicto, sino también a su estrategia política interna, donde la política exterior ha vuelto a cobrar relevancia.
Otros señalan que, aunque la cordialidad en la Casa Blanca fue evidente, los puntos de fricción siguen presentes: la definición de los territorios en disputa, las garantías de seguridad y el papel de Rusia en un eventual acuerdo de paz.
Conclusión: ¿Un punto de inflexión?
La reunión Zelensky y Trump en Washington podría marcar un punto de inflexión en el camino hacia un acuerdo diplomático. La posibilidad de una cumbre trilateral entre Trump, Zelensky y Putin genera expectativas, pero también incertidumbre sobre si Rusia realmente está dispuesta a comprometerse.
Lo cierto es que la reunión Zelensky y Trump envió un mensaje claro: Estados Unidos sigue jugando un papel central en las negociaciones, y Ucrania mantiene su apuesta por una salida diplomática, aunque el conflicto en el terreno continúa cobrando vidas.
En un escenario internacional donde cada gesto cuenta, este encuentro en la Casa Blanca podría ser recordado como el inicio de una nueva etapa en la búsqueda de paz para Ucrania.