Washington D.C.— El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, advirtió este martes que su gobierno podría imponer aranceles de hasta 250% a los fármacos importados en EE.UU. si las compañías farmacéuticas no repatrian la producción a territorio estadounidense. Esta medida forma parte de una ofensiva económica más amplia que también incluye presiones sobre India, Suiza y varios países de América Latina.
Aranceles a fármacos importados en EE.UU.: una estrategia para presionar a la industria
Trump aseguró en una entrevista con CNBC que su objetivo es recuperar la soberanía farmacéutica del país y reducir el precio de los medicamentos mediante los aranceles a fármacos importados.
“Inicialmente vamos a colocar un pequeño arancel sobre los productos farmacéuticos, pero en un año, año y medio como máximo, subirá al 150% y luego al 250% porque queremos que los productos se fabriquen en nuestro país”, declaró el mandatario sobre los aranceles a fármacos importados.
El anuncio se suma a una serie de decisiones proteccionistas con las que busca reactivar la manufactura interna y poner fin a lo que calificó como una “dependencia peligrosa” de países como India, Suiza, China e Irlanda, principales exportadores de productos farmacéuticos hacia EE.UU.
Medidas dirigidas también a India por sus vínculos con Rusia
En paralelo al endurecimiento de los aranceles a fármacos importados en EE.UU., Trump también anunció un posible aumento arancelario de hasta 50% a productos provenientes de India, país al que acusa de mantener relaciones comerciales con Rusia en plena guerra contra Ucrania.
“India no ha sido un buen socio comercial. Ellos hacen mucho dinero con nosotros, pero nosotros no hacemos negocios con ellos. Vamos a subir el arancel del 25% acordado a algo mucho más alto en las próximas 24 horas si no dejan de comprar petróleo ruso”, advirtió.
El anuncio del aumento de los aranceles a fármacos importados llega en medio de una creciente tensión comercial entre Washington y Nueva Delhi, y también como un gesto de respaldo al gobierno de Ucrania, que denunció la presencia de componentes indios en drones rusos utilizados en el frente de batalla.

Aranceles como herramienta para reducir el precio de los medicamentos
El gobierno estadounidense justifica los aranceles a fármacos importados en EE.UU. como parte de un plan integral para forzar a las empresas del sector salud a reducir sus precios. Actualmente, los medicamentos en Estados Unidos son hasta cinco veces más costosos que en países de Europa o América Latina.
Trump confirmó que envió cartas a 17 compañías farmacéuticas, exigiéndoles una reducción de precios antes del 29 de septiembre. En caso contrario, advirtió, se les aplicarán sanciones comerciales y restricciones adicionales en sus operaciones dentro del país.
Tensión con Suiza por el aumento de aranceles
Una de las mayores afectadas por la política de Trump es Suiza, país que exporta a Estados Unidos más del 60% de sus productos farmacéuticos. La semana pasada, la Casa Blanca firmó un decreto que impone nuevos aranceles de hasta el 41% a varios productos suizos, lo que ha generado una fuerte reacción del gobierno helvético.
La presidenta suiza, Karin Keller-Sutter, y el ministro de Economía, Guy Parmelin, buscan renegociar estos porcentajes, argumentando que los recargos son desproporcionados frente a los acuerdos bilaterales. Sin embargo, Trump fue tajante al señalar: “Se hacen ricos con la industria farmacéutica y fabrican nuestros medicamentos en China, Irlanda y otros lugares. Es hora de cambiar eso”.
Brasil, México y América Latina también enfrentan nuevas tarifas
Además de los aranceles a fármacos importados en EE.UU., el presidente estadounidense firmó una orden ejecutiva que eleva los aranceles a decenas de países, incluidos Brasil, México, Costa Rica, Bolivia, Ecuador, Venezuela y Nicaragua.
En el caso brasileño, el recargo del 50% responde más a una decisión política. Trump expresó su rechazo al juicio contra el expresidente Jair Bolsonaro, a quien considera víctima de una “caza de brujas”.
México, por su parte, tendrá un plazo de 90 días para renegociar las subidas arancelarias, aunque ya enfrenta un 25% adicional en productos no cubiertos por el T-MEC. Los sectores más afectados serán el automotriz, el acero, aluminio, cobre y medicamentos sin certificación de origen norteamericano.
Una nueva fase del proteccionismo económico
Con esta nueva oleada de aranceles a fármacos importados en EE.UU., Trump refuerza su estrategia de nacionalismo económico. Las medidas apuntan no solo a recuperar empleos industriales, sino también a modificar el equilibrio geopolítico en sectores clave como el farmacéutico, energético y tecnológico.
Mientras tanto, las farmacéuticas internacionales evalúan cómo responder a estas amenazas. Las repercusiones podrían sentirse en los precios globales de los medicamentos, en las cadenas de suministro y en las relaciones diplomáticas entre Washington y sus principales socios comerciales.