El tema del subsidio al IEPS de la gasolina en México genera constantemente dudas entre los consumidores, especialmente cuando la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) anuncia ajustes semanales a los estímulos fiscales que determinan el precio final de los combustibles.
La más reciente decisión de la SHCP, que informó que durante la semana del 7 al 13 de septiembre no habrá estímulos fiscales para las gasolinas, levantó especulaciones en torno a la posibilidad de un nuevo “gasolinazo”. Sin embargo, la realidad es distinta y aquí explicamos cómo funciona este mecanismo.
El origen del subsidio al IEPS de la gasolina en México
Históricamente, el Gobierno federal destinaba una parte significativa del presupuesto público para subvencionar los precios de la gasolina. Con ello se buscaba mantener los costos accesibles para la población y reducir el impacto del aumento del petróleo en los bolsillos de los ciudadanos.
Este subsidio directo funcionaba como un “colchón” frente a la volatilidad internacional. Sin embargo, con la reforma energética de Enrique Peña Nieto, esta política se transformó. A partir de ese momento se estableció un impuesto especial conocido como IEPS (Impuesto Especial sobre Producción y Servicios), que reemplazó el modelo anterior de subsidio directo.
¿Qué es el IEPS y por qué se aplica a la gasolina?
El IEPS es un impuesto indirecto que se aplica a ciertos productos y servicios, entre ellos las gasolinas, el diésel, las bebidas alcohólicas y los tabacos. Su objetivo es doble:
- Generar ingresos adicionales para el Gobierno.
- Desincentivar el consumo de bienes que pueden ser perjudiciales para la salud o el medio ambiente.
En el caso de los combustibles, el IEPS se convirtió en una fuente de recaudación muy relevante para el Estado mexicano. No obstante, esta decisión tuvo consecuencias inmediatas: el aumento del precio de la gasolina en los primeros meses de 2017 provocó protestas sociales en varias regiones del país, fenómeno que se conoció popularmente como “gasolinazo”.

El subsidio al IEPS como estímulo fiscal
Para mitigar la molestia social y el impacto económico de los precios internacionales del petróleo, la SHCP diseñó un esquema flexible: el subsidio al IEPS de la gasolina en México.
Este mecanismo consiste en que el Gobierno deja de cobrar una parte del IEPS en determinados periodos. Así, cuando el precio del petróleo sube y amenaza con encarecer la gasolina, se incrementa el estímulo fiscal y se reduce el cobro del impuesto. Por el contrario, cuando el petróleo baja, los estímulos fiscales disminuyen y el cobro del IEPS vuelve a subir.
De esta manera, el subsidio funciona como una especie de amortiguador semanal que equilibra los precios al consumidor final, evitando fluctuaciones drásticas.
¿Qué significa que no haya estímulo fiscal durante una semana?
El anuncio de la SHCP sobre la ausencia de estímulos fiscales entre el 7 y el 13 de septiembre no significa un “gasolinazo”. Simplemente implica que, durante ese lapso, los consumidores pagarán el precio completo del IEPS correspondiente a cada litro de combustible.
Es importante precisar que, hasta la semana pasada, el estímulo aplicado era mínimo: apenas del 3% en la gasolina Magna. En cambio, la gasolina Premium no recibe estímulos desde el año 2023. Esto quiere decir que, en términos reales, el impacto de la decisión será muy bajo en el bolsillo de los consumidores.
Cambios históricos en la política fiscal del IEPS
El manejo del subsidio al IEPS de la gasolina en México ha variado según la administración en turno. Por ejemplo:
- En las últimas semanas del sexenio de Enrique Peña Nieto, se eliminó el subsidio al IEPS antes de entregar la administración a Andrés Manuel López Obrador.
- Durante el gobierno de López Obrador, la estrategia ha sido mantener un control más estricto para evitar incrementos bruscos. De hecho, el aumento de los precios de la gasolina en su sexenio ha sido el menor de los últimos cuatro presidentes: apenas un 24% acumulado.
- Para comparar, en el sexenio de Peña Nieto la gasolina se encareció hasta un 82%, durante la administración de Felipe Calderón el aumento fue del 58.59% y con Vicente Fox alcanzó el 33%.
Estos datos muestran cómo cada gobierno ha adoptado políticas distintas respecto al IEPS, utilizando o reduciendo los estímulos fiscales según las condiciones económicas nacionales e internacionales.
Impacto del subsidio al IEPS en los consumidores
El beneficio del subsidio al IEPS de la gasolina en México radica en que modera el impacto de la volatilidad internacional en el precio local de los combustibles. Sin este mecanismo, los mexicanos estarían mucho más expuestos a los vaivenes del mercado petrolero global.
No obstante, también hay críticas. Algunos analistas sostienen que los subsidios representan un costo alto para las finanzas públicas, ya que el Estado deja de recaudar miles de millones de pesos en momentos de altos precios internacionales. Esto genera un dilema entre proteger a los consumidores o mantener la estabilidad de los ingresos fiscales.
¿Habrá un nuevo gasolinazo?
La respuesta es no. El hecho de que en una semana no se otorgue estímulo fiscal no significa que habrá un incremento abrupto de la gasolina. Lo que ocurre es que el consumidor pagará el precio real del IEPS sin descuentos temporales.
Un verdadero “gasolinazo” sería un aumento permanente, elevado y generalizado en el precio del combustible, lo cual no está ocurriendo. El sistema actual busca precisamente evitar estos saltos drásticos y controlar de manera paulatina el impacto de la inflación en el precio de las gasolinas.
Conclusión
El subsidio al IEPS de la gasolina en México es un mecanismo fiscal diseñado para suavizar los efectos de los precios internacionales del petróleo en la economía nacional. Aunque en algunas semanas no se otorguen estímulos, esto no debe confundirse con un gasolinazo.
Lo cierto es que este esquema de subsidios parciales seguirá siendo una herramienta clave para el Gobierno federal, pues permite equilibrar dos objetivos: proteger el bolsillo de los ciudadanos y garantizar la recaudación fiscal que proviene de los combustibles.
En un contexto internacional de volatilidad energética, el subsidio al IEPS seguirá siendo tema de debate y análisis, tanto por sus beneficios inmediatos como por sus costos de largo plazo para la economía mexicana.