El gobierno de Donald Trump anunció el regreso de una antigua medida migratoria: las verificaciones vecinales para migrantes que soliciten la ciudadanía estadounidense.

La decisión, plasmada en un memorando interno del Servicio de Inmigración y Ciudadanía (USCIS), marca un giro hacia controles más estrictos y representa un endurecimiento en los criterios de evaluación para quienes aspiran a la naturalización en Estados Unidos.

La medida de las verificaciones vecinales para migrantes, revelada por la cadena CBS, instruye a los funcionarios de inmigración a realizar entrevistas con vecinos, compañeros de trabajo o personas cercanas al solicitante, con el objetivo de obtener información adicional sobre su conducta moral y comportamiento en la comunidad.

¿Qué son las verificaciones vecinales para migrantes?

Las verificaciones vecinales para migrantes no son nuevas en el sistema migratorio estadounidense. Durante décadas, fueron un procedimiento habitual para determinar si un solicitante cumplía con el requisito de “buen carácter moral”, uno de los pilares legales para la obtención de la ciudadanía.

Sin embargo, en 1992 el USCIS decidió eliminarlas como requisito obligatorio, sustituyéndolas por un proceso más técnico: verificaciones biométricas y revisión de antecedentes penales a través del Buró Federal de Investigaciones (FBI).

Ahora, con la nueva instrucción del gobierno de Trump, los funcionarios no solo podrán volver a realizarlas, sino que también tendrán la facultad de exigir cartas de conocidos o testimonios personales que respalden la buena conducta del solicitante.

De acuerdo con el memorando emitido el 22 de agosto, la negativa a presentar estas evidencias podrá activar una investigación vecinal obligatoria, lo que retrasaría el proceso de evaluación y pondría en riesgo la aprobación de la solicitud.

Una política enmarcada en el endurecimiento migratorio

El regreso de las verificaciones vecinales forma parte de la política de la Casa Blanca de incrementar el escrutinio sobre los migrantes que aspiran a beneficios en Estados Unidos.

La semana previa, el USCIS ya había anunciado una actualización de los factores que se evaluarán al otorgar la ciudadanía y otros beneficios migratorios. Entre los aspectos que ahora se considerarán como negativos están:

  • Conducta inmoral o poco ética.
  • Actividades antiestadounidenses, terroristas o antisemitas.
  • Historial de infracciones reiteradas, incluso de tránsito.

La administración Trump ha dejado claro que la intención es evitar que personas con historial dudoso o conductas consideradas riesgosas accedan a la naturalización con apoyo de las verificaciones vecinales para migrantes.

Más requisitos y mayor escrutinio

El USCIS subrayó que ya no bastará con la ausencia de antecedentes negativos. A partir de ahora, los solicitantes deberán demostrar de forma activa que cuentan con atributos positivos. Entre ellos destacan:

  • Participación comunitaria y voluntariado.
  • Logros académicos y educativos.
  • Vínculos familiares sólidos en Estados Unidos.
  • Historial laboral estable y dentro de la legalidad.
  • Cumplimiento de obligaciones fiscales y manejo financiero responsable.

“De ahora en adelante, los funcionarios del USCIS deben considerar los atributos positivos de un extranjero y no simplemente la ausencia de mala conducta”, explicó la agencia en su anuncio oficial.

Esto significa que los migrantes que deseen naturalizarse deberán probar su aporte a la sociedad estadounidense y no solo demostrar que no han cometido delitos.

Impacto en la comunidad migrante

La reinstauración de las verificaciones vecinales para migrantes podría tener un impacto significativo en miles de solicitantes de ciudadanía. Para algunos expertos, este procedimiento abre la puerta a interpretaciones subjetivas, ya que dependerá de la percepción de vecinos o compañeros de trabajo, lo que podría generar casos de discriminación o juicios de valor arbitrarios.

Abogados de inmigración han señalado que esta medida puede alargar los procesos y aumentar la incertidumbre entre los migrantes. “Si un vecino no tiene una buena relación con el solicitante, su testimonio podría influir negativamente en la evaluación, incluso si la persona cumple con todos los requisitos legales”, advierten.

Por otra parte, organizaciones proinmigrantes sostienen que la política puede desalentar solicitudes de naturalización, en un contexto en el que muchos migrantes ya enfrentan trámites largos, costosos y con requisitos cada vez más complejos.

Un regreso al pasado migratorio

El uso de verificaciones vecinales se remonta a los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial, cuando el gobierno estadounidense buscaba garantizar que los nuevos ciudadanos se integraran plenamente a la sociedad. Sin embargo, con el paso del tiempo se consideró un proceso lento, invasivo y poco eficiente, razón por la cual se abandonó en 1992.

La decisión de Trump de reinstalarlas representa un retroceso en la política migratoria, según críticos, mientras que para sus defensores es una manera de asegurar que quienes obtienen la ciudadanía realmente cumplan con los valores y principios de Estados Unidos.

Contexto político de la medida

El endurecimiento migratorio forma parte de la agenda política de Donald Trump, quien ha mantenido un discurso firme sobre el control de fronteras y la necesidad de “ordenar” el sistema migratorio estadounidense.

La medida se enmarca en su estrategia de mostrar mano dura frente a la inmigración irregular y, al mismo tiempo, reforzar los procesos de evaluación de quienes buscan formalizar su estatus legal en el país.

¿Qué deben hacer los solicitantes de ciudadanía ahora?

Los migrantes que deseen iniciar o continuar con su proceso de naturalización deben estar preparados para cumplir con nuevos requisitos. Entre las recomendaciones de expertos destacan:

  1. Reunir cartas de referencia de empleadores, líderes comunitarios, maestros o personas que puedan dar testimonio positivo de su conducta.
  2. Participar activamente en la comunidad, lo que puede incluir voluntariado, actividades sociales o proyectos cívicos.
  3. Mantener al día sus obligaciones tributarias y financieras, ya que el cumplimiento fiscal será evaluado como parte del “buen carácter moral”.
  4. Evitar infracciones menores, como multas de tránsito recurrentes, que podrían ser consideradas negativamente.

El regreso de las verificaciones vecinales para migrantes en EE. UU. marca un cambio profundo en la forma en que se evalúan las solicitudes de ciudadanía. Bajo la administración de Donald Trump, los solicitantes no solo deben demostrar que no tienen antecedentes penales, sino que además deben probar con hechos su buena conducta y su aporte a la sociedad estadounidense.

Las verificaciones vecinales para migrantes abre un debate sobre el equilibrio entre seguridad y derechos de los migrantes, y sobre el impacto que estas políticas tendrán en la integración de nuevas comunidades al tejido social de Estados Unidos.

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