El precio del jitomate en México sorprendió a consumidores y analistas económicos durante la primera quincena de agosto de 2025, al registrar una caída de –8.78%, de acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI).

El producto, considerado uno de los más representativos de la canasta básica mexicana, se convirtió en el principal responsable de la moderación de la inflación, que se ubicó en 3.49% anual, ligeramente por debajo de las expectativas del mercado.

Pero, ¿qué está detrás de esta baja tan pronunciada? Los expertos apuntan a una combinación de factores externos, como las tensiones comerciales con Estados Unidos, y condiciones internas del mercado que han generado una sobreoferta.


El impacto del arancel de 17% en Estados Unidos

Uno de los elementos más relevantes para explicar la caída en el precio del jitomate en México es el arancel de 17% impuesto por Estados Unidos a las exportaciones mexicanas de este producto.

El periodista financiero José Yuste lo explicó con claridad: “El jitomate no está entrando a Estados Unidos y, obviamente, el precio está bajando en México”. En otras palabras, los volúmenes que antes tenían como destino el mercado estadounidense ahora se están quedando dentro del país, saturando la oferta y obligando a una reducción de precios para poder colocarse en el mercado interno.

El comercio de jitomate entre México y Estados Unidos no es menor. De hecho, supera los 2.8 mil millones de dólares anuales, lo que convierte a este vegetal en uno de los productos agrícolas más importantes dentro de la relación comercial bilateral. Por eso, cualquier cambio regulatorio o arancelario tiene repercusiones inmediatas tanto en los productores como en los consumidores.


Precios mínimos de exportación: la respuesta del Gobierno mexicano

Para mitigar los efectos del arancel y evitar acusaciones de dumping, el Gobierno de México decidió fijar precios mínimos de exportación para el jitomate fresco enviado a Estados Unidos.

De acuerdo con el Diario Oficial de la Federación, los precios de referencia establecidos fueron los siguientes:

  • Jitomate Roma o saladette: 0.88 dólares por kilo.
  • Jitomate bola: 0.95 dólares por kilo.
  • Jitomate cherry y grape: 1.70 dólares por kilo.

La lógica detrás de esta medida es clara: si se exporta a precios demasiado bajos, Estados Unidos puede justificar sanciones por competencia desleal. Al fijar un precio mínimo, México busca dar certidumbre al comercio y mantener abierto uno de sus mercados estratégicos.

Sin embargo, mientras estas reglas se consolidan, el excedente sigue impactando en el mercado nacional, presionando a la baja el precio del jitomate en México.


Inflación y jitomate: cómo influye en la economía mexicana

La fuerte caída en el precio del jitomate en México se reflejó directamente en el índice de inflación. Según el INEGI, la inflación anual de la primera quincena de agosto fue de 3.49%, por debajo de las proyecciones de los analistas, que esperaban un 3.63%.

Este resultado estuvo influido no solo por el jitomate, sino también por la baja en otros productos y servicios:

  • Chayote: –13.10%
  • Transporte aéreo: –8.42%
  • Cine: –10.01%
  • Plátanos: –4.15%
  • Pollo: –2.47%
  • Huevo: –1.30%

No obstante, el jitomate fue el producto con mayor impacto, lo que demuestra el peso que este alimento tiene tanto en la dieta de los mexicanos como en los indicadores macroeconómicos.


Efectos para productores y consumidores

Para los consumidores mexicanos, la baja en el precio del jitomate en México representa un alivio temporal en el gasto familiar, sobre todo en un contexto donde el costo de otros alimentos se ha mantenido alto.

En contraste, para los productores y exportadores, la situación plantea un reto considerable. Los márgenes de ganancia se han reducido y la incertidumbre sobre el mercado estadounidense genera presiones adicionales. Muchos agricultores están optando por destinar parte de la producción a la industria de salsas y procesados, donde los precios son más estables, aunque los volúmenes de compra son menores.


Escenarios para el cierre de 2025

El comportamiento del precio del jitomate en México durante lo que resta del año dependerá de varios factores:

  1. Persistencia del arancel de Estados Unidos: si la medida se mantiene, la sobreoferta interna podría seguir presionando los precios a la baja en los próximos meses.
  2. Diversificación de mercados: productores mexicanos están explorando enviar jitomate a otros destinos como Canadá y países de Centroamérica y el Caribe. Esto ayudaría a aliviar la saturación interna.
  3. Factores climáticos: la producción de jitomate es altamente sensible a fenómenos meteorológicos. Sequías o lluvias intensas podrían reducir la oferta y provocar un repunte en los precios.
  4. Revisión de precios mínimos: el Gobierno mexicano podría ajustar las referencias de exportación dependiendo de la evolución de las negociaciones con Estados Unidos.

En el corto plazo, los analistas consideran que el precio del jitomate en México seguirá mostrando volatilidad, con bajas en algunas regiones productoras y cierta estabilización en los grandes centros de abasto.


¿Qué significa esto para la economía mexicana?

El caso del jitomate muestra cómo un solo producto puede incidir en la inflación y, por lo tanto, en la política económica del país. Aunque la baja ayuda a contener la inflación general, no se trata de una mejora estructural, sino de un efecto coyuntural derivado de tensiones comerciales.

Para el Banco de México, este tipo de fluctuaciones en productos agroalimentarios no modifica sustancialmente la tendencia de la inflación subyacente, que sigue siendo el indicador más relevante para definir la política monetaria.


El precio del jitomate en México bajó en agosto debido a una combinación de aranceles en Estados Unidos, políticas de exportación mexicanas y sobreoferta interna. A corto plazo, los consumidores pueden aprovechar precios más bajos, pero los productores enfrentan grandes desafíos.

El futuro dependerá de la capacidad de México para diversificar mercados, negociar mejores condiciones comerciales y enfrentar los retos climáticos que afectan la producción agrícola.

Lo que es seguro es que, mientras se mantenga la incertidumbre en el comercio con Estados Unidos, el jitomate seguirá siendo un factor clave en la conversación sobre inflación, economía agrícola y poder adquisitivo en México.

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *